Cuando leemos los textos de Historia, se nos destacan las figuras de un Alejandro, un Julio César, un Napoleón, un Bolívar, como relevantes de su fondo, de tal manera, que tan sólo a Ellos vemos. Es obvio que no soñaron, trabajaron y lucharon solos, pero eso poco importa, y sus siluetas tremendas cubren todo el horizonte de los hechos humanos sin dejar casi lugar a otra cosa como no sean Ellos mismos. [Ampliar]